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Cómo amamantar a un bebé para mamás primerizas

8 diciembre, 2017

Consejos sobre el amamantamiento del bebé para madres primerizas

Después de tanto haber soñado tener a tu hijo en brazos por primera vez, el momento llegó. Todo es emoción, llanto y palabras de amor. Inmediatamente al parto, el obstetra o las enfermeras colocarán al bebé sobre tus pechos para que comience a succionar. Eso fortalecerá sus pequeños músculos, además de que la leche materna será la comida más poderosa que recibirá en su vida. Luego habrá que saber interpretar cuando sienta hambre, pero no hay que preocuparse por ello, ya que poco a poco irán conociéndose mutuamente y estrechando el vínculo afectivo.

Con el fin de orientarte y de que puedas disfrutar del crecimiento de tu retoño a través de la lactancia, en esta nota te brindamos varios consejos sobre el amamantamiento del bebé para madres primerizas.

Veamos qué cosas ocurren cuando das de mamar a tu bebé, o en su defecto, cuando toma el biberón, y qué acciones de tu parte son ideales para hacerlo lo mejor posible.

11 consejos sobre cómo amamantar a un bebé

1) Si el bebé llora después de mamar, es posible que se haya quedado con hambre. Esto suele ocurrir cuando no cogió bien el pezón: ayúdalo a que toda la areola quede dentro de su boca, no sólo el pezón.

2) En ocasiones, el bebé se duerme mientras mama. Tal vez no tenga hambre o sienta sueño. Pero si consideras que debe seguir alimentándose, mueve un poquito el pezón y hazle cosquillas con él en la nariz para volver a estimularlo.

3) Los consejos sobre cómo dar de comer a un bebé también apuntan a los niños que por diferentes razones no pueden tomar teta y se alimentan con biberón: primero, se desaconseja ofrecerle en este período infusiones, zumos o algún otro líquido que no sea leche materna o maternizada. Segundo, al darle el biberón, verifica que la leche cubra toda la tetina para que el bebé no absorba aire, debido a que le produce gases. Esto, por supuesto, no ocurre con la teta, aunque sí es común que los bebés igual tengan gases.

4) Una vez que termine, sujétalo en tus brazos apoyando su barriga contra ti, casi a la altura del hombro, o bien boca abajo sobre tu falda, y dale palmaditas en la espalda para ayudarlo a eructar y liberar el aire que le provoca gases y, en consecuencia, dolores.

5) Es de lo más normal que el bebé regurgite o vomite un poquito después de la mamada o de tomar el biberón.

6) Los bebés que toman leche materna evacúan bastante más que los que toman leche artificial.

Más consejos para amamantar a tu bebé

7) Los pezones de las hembras en todas sus especies tienen como único propósito fisiológico que la cría los succione para alimentarse de la leche. Por eso, durante el embarazo y el período de lactancia, éstos aumentan de tamaño y se ponen duros, lo cual facilita que el bebé los introduzca en su boca, los chupetee y trague el líquido. De modo que es importante que les dediques sus cuidados. ¿Cómo?: cada tanto, mantenlos sin sostén para airearlos y lubrícalos para que se irriten o sensibilicen lo menos posible.

8) En cuestiones de consejos, el lugar donde des el pecho es importante. No a todas las mujeres les gusta sacar su seno en cualquier lado para amamantar porque se sienten expuestas. Si bien fomentamos que esto no sea un problema porque no hay nada más hermoso que un bebé al pecho, también entendemos que necesites un lugar apartado y tranquilo para hacerlo. Además, esto redundará en beneficio de tu hijito y del fortalecimiento del vínculo entre tú y él. Así que no lo hagas en lugares muy ruidosos o donde haya mucha gente. Si donde te encuentras es posible, pon algo de música suave para que el momento sea óptimo. Y claro, puedes hablarle, cantarle, besarlo y acariciarlo.

9) A partir de los seis meses, los bebés ya no necesitan realizar las tomas de pecho por la noche (o al menos no todas las que antes realizaba), y eso te permitirá dormir más de corrido. Por ello, conviene que él ya duerma en su cuna y que tú no te acuestes muy cerca de él, dado que tienen muy buen olfato y, de sentir el olor de tus senos, enseguida podría comenzar a chillar para pedírtelos.

10) Cuando amamantes por primera vez, notarás que antes de la leche, de tus pechos saldrá un líquido amarillento y un poco espeso. Es el calostro. El alimento primario y fundamental de los mamíferos, porque está compuesto de gran cantidad de sustancias acordes a la fragilidad del organismo del neonato que lo ayuda a desarrollar su sistema inmunológico, previniéndolo de múltiples enfermedades. Nuestras pautas para dar de comer a un bebé ponen especial atención al calostro. Éste posee agua, inmunoglobinas, carbohidratos, proteínas y grasas, en calidad y cantidad suficientes para alimentar, hidratar y proteger.

11) Hay personas que opinan que no hay que correr de inmediato hacia el bebé cuando llora. Sin embargo, los bebés no lloran solamente por capricho, hay muchas razones por las que pueden llamar a su mamá. No olvides que por un buen tiempo ésta será su única manera de comunicarse y pedir lo que necesita, lo cual habrá que ir descifrando poco a poco. Tal vez sientan hambre, estén cansados, estén mojados, tengan gases, les duela algo, estén incómodos. ¿Cómo ignorarlos? Retardarte intencionalmente a acudir a rescatarlo de su pena no significará que lo estés malcriando. Por el contrario, le generará seguridad. Creemos que hay que estar pendientes de ellos siempre, luego habrá oportunidad para educarlos en todo lo demás. Mientras sean tan chiquitos, te necesitarán al cien por ciento, y nuestros consejos sobre el amamantamiento del bebé a madres primerizas también promueven esta observación.